domingo, 27 de marzo de 2011

Carta a un corazón perdido

Últimamente tengo muchas ganas de escribir,
de que el mundo sepa por lo que estoy pasando,
pues habrá,espero,alguien que sepa darme una cura
para el mal que estoy sufriendo.
La incógnita es...cuando sepa cómo curarme...
¿querré hacerlo?

Una parte de mí dirá, "Vamos, tonta, ¡vamos! Es lo que quieres, y lo sabes. Una vez sanada,
pasado esto, olvidado todo, él volverá.
Sé que ansías esos tiempos donde todo era tan sencillo
y él estaba ahí...
Pues entonces, vamos, ¿a qué esperas?
Puedes recuperarlo, tan solo... Cúrate, olvida al otro"

La otra parte de mí dirá, a su vez, "Ni se te ocurra hacerlo.
Hacerlo sería huir, y solo huyen los cobardes. Lucha.
Lo quieres, lo sabes. Lo amas, lo sabes.
Si todo esto es cierto, ¡vamos! Lucha por él,
que al menos no puedas decir que no lo intentaste...
No te derrumbes a la primera, lucha.
No te ocultes escribiendo,
ni soñando con lo que podría ser,
tan solo sal y hazlo real. Lucha."

Todos sabemos que su tiempos se pasó y ahora ha llegado el otro.
Todos lo sabemos,todos, menos tú, que sigues engañándote.
Tan solo hazte a la idea.
Cuando miras al otro,
sientes que le traicionas a él,
pero no está aquí para recriminarte.
Sabes que no es verdad,
pero te mientes.
En un juego de tres,
también pueden jugar dos.
Así te sientes tú.
Donde antes estábais tú, él y el otro,
ahora solo hay dos,
no estando él presente.
Antes no tenías dudas,
tú corazón estaba totalmente ocupado por él.
No había ni un solo recoveco que no estuviera lleno por él,
pero, de repente, así, sin más, apareció el otro.
Una mirada valió para ganarse un pequeño lugar en tú corazón,
no estando ya siendo totalmente ocupado por él,
no siendo ya puro.
Una palabra, un roze, una pila de miradas, un gesto...
Poco a poco, el otro fue ganando terreno en lo que era vuestro,
ganándose, inconscientemente, un gran lugar en tu corazón,
hasta que, con temor, descubriste que lo que más temías, había sucedido.
Un corazón dividido no dura mucho tiempo equilibrado.
Él, el primero, había desaparecido para dejar paso al otro.
No es lo que quieres, mas es lo que sientes.
No, ya no intentes arreglarlo, tampoco intentes negarlo.
Necesitarías un milagro, y ambos sabemos
que no creemos en ellos.

No...no. No todo está perdido.
Siempre hay una luz al final del camino...Me aferraré a ella.
Sé lo que quiero y lucharé,
lo conseguiré,
pues ya está decidido.
Nada me impedirá volver a tú lado,
tan solo es cuestión de tiempo.
De eso... Y de mi capacidad de persuasión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario