sábado, 2 de junio de 2012

...

Me veo en la necesidad de defenderme, de decir lo que siento.
¿Crees que eres el único que puede escribir textos?
Me explicaré.
Tú para mí no has sido nada,
nada, más que un error.
Uno fatal.
Iluso de ti por pensar (por atreverte a pensar) que yo te quería.
Nunca en mis ojos se reflejó el más leve reflejo de amor. ¿Acaso lo viste? Porque yo no.
¿Acaso te lo imaginaste? Lo creo probable.
Nada más comenzar, me di cuenta de que estaba mal.
Esa, contigo, no era yo.
¿Qué me hizo aceptar? 
Por más que miro al pasado, intentado adivinar, acertar, por qué lo hice, no puedo contestar.
La gente se equivoca a menudo. Bien, ese fue mi fallo.
El decir "sí" sin estar plenamente convencida.
Nada más aceptar, quise rectificar. 
Quería anular lo dicho.
No te quería (ni te quiero), es cierto, pero sí te tenía aprecio.
Tampoco quería perderte (del todo, tal y como ha pasado ahora).
Pero no sabía como hacerlo, ni cómo reaccionarías.
Pensé que podríamos continuar como amigos, pero ya me has demostrado (a todos, en verdad) qué clase de persona eres.
Sonrío al pensar cómo usabas la palabra "inmaduro". 
Como si a ti no te afectara, cuando acabamos de ver que no es cierto.
No puedo evitar sonreír al recordar todas y cada una de las cosas que me dijiste y ver que me has mentido.
En todo.
Nada de lo que dijiste es verdad.
Contigo, no viví nada más que mentiras.
¿Qué no te gusta la gente falsa? Vaya, es extraño, puesto que en ti reside una de ellas.
¿Qué no te gustaba que te hicieran cambiar? Vaya, es curioso, porque eso es lo que intentaste conmigo.
Pero, como bien dije (y sabemos) a mí no se me puede domesticar.
¿Pero no viste cómo no sentía nada entre tus brazos, cuándo me dabas la mano...? Sólo quería escaparme. 
Huir.
¿Acaso alguna vez un "te quiero" salió de mis labios?
No.
Porque es imposible quererte.
Y es gracioso ver como ahora vas por ahí, malmetiendo contra mí, cuando hace apenas una semana decías que me querías. Si eso es cierto, ¿cómo he podido morir para ti? Me divierte ver cómo te contradices a ti mismo.
Que gracioso es todo.
Te las vas dando de víctima y todos te creen. ¡Qué gracioso! ¡Qué gran actor estás hecho!
En serio, bravo.
¿Para cuándo la Academia te da tu primer Óscar? 
Pero no me importa que el mundo se ponga de tu parte.
Por mí hasta el mísmisimo Bieber se puede poner en tu bando, que yo ya tengo a mis dos amigas que saben la verdad y son las que creen en mí.
Bueno, son las únicas que ven la realidad tal y cómo es.
Pues eso. 
Que no te lo vayas creyendo tanto, que aquí quién está sufriendo por tu culpa (no por la ruptura, por supuesto. Eso lo celebro. Sino por cómo has puesto al mundo en mi contra y demás cosas que ya sabes) soy yo, y no tú.
Por favor, no te creas que te hecho de menos, ni que te extraño.
El mes que pasé contigo ha sido de lo peor de mi vida.
Me tenías bajo un exhaustivo control y, bueno... Supongo que ya puedo contestarte a tu pregunta.
¿Qué por qué no quería besarte? Bien...
PORQUE LA PRIMERA VEZ NO ME GUSTÓ LO MÁS MÍNIMO Y DIJE "ESTA, LA PRIMERA Y LA ÚLTIMA".
Y ahí tienes tu respuesta.
¿Qué? ¿Te gusta? ¿No? Vaya. No lo lamento.
Puedes llamarme niñata, puedes rabiar todo lo que quieras... Que solo conseguirás que me ría.
¿Qué no me vas a volver a hablar? Bien.
¿Quién quería escucharte?
¿Qué me vas a odiar por siempre? Vale. ¿Por qué exactamente?
Has sido tú solito quien ha armado todo esto, te lo recuerdo.
Y, ¿ves? Yo digo las cosas claras.
No soy como otras.
¡Ah! Tampoco se te ocurra decir que te engañé, porque no soy ninguna guarra.
Seré muchas cosas, pero esa, no.
Y tú (y todos) lo saben.
Y, ¿sabes que es lo que más rabia te da? Sabes que tengo razón.
Que cada cosa que digo es endiabladamente cierta.
Bueno, que ya no quiero decir más.
Bastante tiempo he perdido dedicándolo a ti.
Cierro este capítulo de mi vida, repito lo dicho.
Para mí no has muerto, porque eso significaría tener tu recuerdo.
Para mí nunca has existido.
Yo no paso de página, yo cierro directamente el libro.
Adiós, beibi.
Te habla una mujer feliz.


Att: Una mujer libre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario