martes, 4 de enero de 2011

Mi yo en verdad...


Siento algo
que adopta forma de cuestión
y nadie es capaz de darme una respuesta.
Contra más la busco,
más la doy por perdida.
No me importa con quién vayas,
no me importa con quién estés,
lo único que me importa es saber
que tú estás bien.
Este amor es ardiente cual fuego
y frío como el hielo.
No me incomoda sentir ambas sensaciones,
soy capaz de hacerlo por tí,
de eso y de más.
Me obligo a poner buena cara
ante el mundo,
cuando por dentro
me estoy muriendo.
Te quiero y es en eso en todo lo que puedo pensar,
en eso, y en que no te puedo olvidar.
Lo intenté una vez,
no volverá a ocurrir jamás.
Esta distancia que nos separa
me está matando
¿Es qué nadie se da cuenta?
Mientras yo sigo buscando,
buscando una solución
para este problema
que me atormenta y me mata.
¿Es qué nadie me va a dar un remedio?
Tú, eres mi pequeña obsesión,
lo que más deseo yo.
Mientras, yo sigo pensando
¿Cómo puedo amarte así?
Antes tenía miedo de la muerte
y ahora eso se me ha quedado pequeño
comparado con el inmenso amor que te profeso.
Si al menos fueras consciente de todo esto...
Salgo en medio de la noche,
la lluvia me golpea en la espalda,
me moja la cabeza,
pero eso no aclara mis ideas.
Ando y pienso, te echo tanto de menos,
paseo sin rumbo,mirando el suelo,
pensando qué podrás estar haciendo en estos momentos.
Sigue lloviendo,he llegado a una casa,
me asomo a una ventana.
Veo una pareja que se ama.
Niego con la cabeza y sigo mi camino,
con lágrimas en los ojos,
las cuáles se mezclan con las gotas de la lluvia
que me acompañan en mi pesar.
¿Quién podría diferenciar unas de otras?
Solo tú eres el único que puede ayudarme,
pero la lejanía te tiene bien preso.
¿Qué puedo hacer yo contra eso?
Soy una muñeca enamorada a merced
del capricho del tiempo, juguete del destino.
No puedo más,
mi mundo empieza a derrumbarse sobre mis hombros.
Mientras,yo sigo poniéndome
mi máscara, dando una falsa sensación de bienestar,
dejándome morir por dentro.
¿Qué crees que puedo hacer contra eso?
Lucho y voy contracorriente,
pero cuando te dá la espalda la suerte
tienes las de perder.
Salgo de nuevo, me mezclo entre la noche.
Me ayuda a seguir pensando.
Miro la luna, y albergo una duda,
¿a quién estarás amando tú?.
Quisiera saber el nombre de la afortunada,
para así rogarle que te ame como yo lo hago.
Un rayo de luna, entra por mi ventana,
sonrío mientras pienso que me resultas tan lejana como la luna misma.
Mientras, yo sigo pensando,
¿quién será ella?.
Y esa pregunta se repite siempre,
parezco leerla en los labios de la gente.
Mis amigos me han dado la espalda,
piensan que no tengo juicio.
Mientras yo sigo sentada, sonriendo a duras penas,
un rayo de sol me ilumina.
Su calidez me recuerda a ti,
imagino tú mano rozando mi mejilla.
Cierro los ojos, puedo verte, con total claridad.
Te abro los brazos y espero.
Abro los ojos y no te veo.
Mi mente volvió a jugarme una mala pasada.
Me levanto y echo a andar, te busco en las caras de la gente.
Veo mi reflejo,
en un espejo,
y solo te veo a ti.
Bajo la lluvia, sonrío, doy media vuelta y continúo pensando...
¿Cuánto más podré soportar todo esto?.
¿Cuánto más podré amarte?
Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario